Mole Doña María Almendrado listo para servir 360 g
$18.00
Descuentos de Mayoreo
| Numero de Piezas | Descuento | Precio por Unidad |
|---|---|---|
| 10 - 25 | 5% | $17.10 |
| 26 - 49 | 7.5% | $16.65 |
| 50 - 100 | 10% | $16.20 |
| 101 - 349 | 12.5% | $15.75 |
| 350 + | 15% | $15.30 |
Mole Doña María Almendrado listo para servir 360 g
El Mole Doña María almendrado listo para servir 360 g añade la textura, el sabor y la untuosidad de la almendra al mole rojo de Doña María, creando un mole más rico, más complejo y con una cremosidad natural característica que lo distingue del mole negro convencional. Las almendras son uno de los ingredientes más tradicionales del mole almendrado, un estilo regional que tiene sus raíces en la cocina conventual del México colonial y que sigue siendo uno de los moles más apreciados en Puebla y el centro del país.
La almendra en el mole: textura y sabor que no tienen sustituto
En la cocina mexicana tradicional, los frutos secos como la almendra, el cacahuate y la nuez cumplen una función doble en los moles: aportan grasas naturales que dan cuerpo y untuosidad a la salsa, y añaden sabores complejos con notas de fruto seco tostado que complementan el amargor de los chiles y la acidez del jitomate. La almendra en particular tiene la capacidad de suavizar el conjunto y crear una textura excepcionalmente sedosa que hace que el mole se adhiera mejor a los alimentos. Doña María aprovecha esa característica para crear un mole más accesible en sabor y con una presentación visual más elegante.
Listo para servir: el mole sin el maratón
Preparar un mole almendrado desde cero requiere tostar y desvenar los chiles, remojarlos, freír las almendras, tostar las especias individualmente, moler todo en múltiples tandas y cocinar la salsa durante al menos una hora. Doña María condensa todo ese proceso en un frasco de 360 g listo para calentar y servir. El cocinero casero recibe el resultado de horas de trabajo en minutos, sin sacrificar la esencia del sabor tradicional.
Usos y preparación del Mole Doña María Almendrado
Calienta el contenido del frasco en una olla a fuego medio, añade caldo de pollo poco a poco hasta conseguir la consistencia deseada (ni muy espeso ni muy líquido), sazona con sal y si lo deseas una pizca de azúcar para equilibrar. Sirve sobre pollo, guajolote, enchiladas de mole almendrado, tamales, memelitas o tlayudas. Su sabor más suave y con notas nobles de fruto seco lo hace también perfecto para niños que se inician en el mole. Los 360 g rinden para una comida familiar de 4-5 personas.







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